Las “Ruling Elites” contra la democracia interna organizativa

No es tiempo de retozarnos entre los despojos, ni de continuar con las ya manías instituciones políticas. El barómetro de Metroscopia[1] (El pais) sobre la confianza institucional deja a los partidos políticos y a los políticos en los últimos lugares del prestigio social por debajo únicamente de las instituciones bancarias. Por otra parte el barómetro de Invimark [2](La Sexta) nos indica que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha recibido la peor nota de valoración, un 3,3 y el líder del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba obtiene un 3,43. Nada óptimos son estos datos, que suspenden con gran holgura a ambos líderes.

No es de extrañar que sigamos en esa vertiente de déficit democrático cuando los partidos políticos sacan pecho ante la ciudadanía para así formar una opinión de solidez y de opción segura.

El pasado noviembre hablábamos de la falta de democracia interna de partidos como Partido Popular y UPyD, sin embargo en Andalucía, el PSOE-A no otorga esperanza al articular unas primarias dentro de su organización para el próximo 2016 como bien dijo su vicesecretario, Mario Jiménez, en una entrevista con Europa Press  “El camino está totalmente despejado en Andalucía porque tenemos un magnífico presidente que va a optar a la reelección de nuevo en el año 2016”. Sin embargo indica también que el PSOE llevará a cabo un proceso de primarias abiertas también a simpatizantes, aunque limitan a unos requisitos esas primarias, que vaya a saber Vd. No obstante días más tarde se retracta y en relación a las primarias para el PSOE, Mario Jiménez afirma que: José Antonio Griñán, no va a “respaldar ni apoyar” a ningún aspirante en las futuras primarias para la elección del candidato a la Presidencia del Gobierno de la Nación. Sin embargo, Mario Jiménez, apunta que  “el PSOE-A considera en que este no es el momento para abordar el proceso de primarias, sino que el partido tiene que volcar todas sus energías en la elaboración del proyecto de país y darlo a conocer a los ciudadanos a la mayor brevedad” A decir verdad, sobre el proceso de primarias son las propias organizaciones quiénes tienen el control según sus propios mecanismos de acción.

Aunque observamos que cada vez más partidos optan por escudarse en las decisiones de una ruling elite, es decir, una minoría de élite, de poder de control, de decisiones políticas de un partido. Un primer criterio de identificación es simplemente altimétrico. Según Sartori (120/ 2007)” Un grupo tiene control porque está arriba. Es así porque para llegar arriba hace falta poder y, viceversa, el poder deriva de estar arriba”

Sin embargo esto se limita a registrar el hecho, pero no a explicarlo. En las democracias, en los partidos democráticos, estas ruling elites, son elegidas, según Sartori (121/2007) bajo “criterios meritocráticos: el que está en la cima llega arriba porque se le supone cualificado y capaz” tras ser elegidos democráticamente. Sin embargo para muchos autores como Marvick, Dahl y Laswell el término élite lo transforman en puramente controlador en sentido altímétrico: “Élites son aquellas que tienen dentro de un grupo, mayor poder” (Laswell 1952, p. 201); “La élite política es la clase de poder que está arriba” (Marvick, 1961, p.66).

Por tanto y tras ver cómo se conforman y qué son las “ruling elites”, podemos  observar que “dondequiera que la organización es más fuerte se constata un grado menor de democracia aplicada.” (Michels 1912, p.33) Por ello la tendencia hacia a una articulación ciertamente compleja organizativa se ha quebrado y se torna de nuevo a la maximización de un elemento personificable, de un líder que bien define la organización y que está unido al desempeño, al cumplimiento y comportamiento de la institución y por otra parte, sin apenas nombrarla y desvinculándola cada vez más de fin social de la política.

A esta merma de calidad democrática se le une el desdén por las primarias en la gran mayoría de las organizaciones políticas y es que en sí, estas primarias son una oportunidad para otorgar mayores criterios meritocráticos y democráticos a la organización. Pero realmente, ¿qué conocemos sobre estas primarias y quién las aplica?

Esta crisis financiera, económica, política y de valores está mermando la calidad democrática dentro de los partidos haciéndolos inviolables a través de mecanismos y articulaciones férreas que no dejan desarrollar los valores democráticos a los que deberían estar sometidos por el Tribunal Constitucional que debería velar por el cumplimiento de los artículos constitucionales, recordando ese artículo 6 de la Constitución Española.


[1] Ficha de El País publicada el 30 de diciembre, aquí adjunta.

[2] http://www.lasexta.com/noticias/nacional/mariano-rajoy-suspende-ano-frente-gobierno_2012122900090.html

SARTORI, G. ¿Qué es la democracia?, Santillana Ediciones Generales, Madrid, 2007

MARVICK, D. (ed), Political Decision Makers, Gloce, Free Press, 1961

MICHELS, R. La sociología del partito politico nella demorazia moderna, Turín, UTET; Bolonia, Il Mulino, 1912.

LASSWELL, H.D y A.KAPLAN, Power and Society: A Framework for political Inquiry, Londes, Routledge & Kegan Paul, , 1952

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Una respuesta a “Las “Ruling Elites” contra la democracia interna organizativa

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