¿Es necesaria una jornada de 21 horas?

El pasado viernes 15 de febrero, Florent Marcellesi, nos habló sobre la reducción del horario laboral a 21 horas en las jornadas que organizó la Red de Decrecimiento de Sevilla.Comenzó a hablar sobre el trabajo, afirmando que el Primero de Mayo no es una utopía, sino un recordatorio del año 1886, cuando se quiso pasar de 18 a 8 horas. Tampoco creer que es de género humano una disminución de horario tal, sin embargo fue real. Dejó claro que el trabajo no es una constante antrpológica.Hay que recordar o saber para los más rezagados, que la palabra trabajo viene de tripalium, es decir un yugo de tres plaos en los cuales amarraban a los esclavos para azortalos. Es a partir de la revolución industrial cuando se le otorga esa semántica actual al término trabajo, totalmente vinculado al sistema industrial y ultraconsumista: Es decir:Quién no trabaja:
– No come,
– No consume,
– No crea empleo.
Y todo ello es debido a que no produce riqueza, entendida como material cuantitativo e intercambiable, por tanto el trabajo es un tipo de actividad que genera riqueza. Como consecuencia de esta afirmación, el trabajo es productivo, asalariado y no genera autoproducción o autogestión, potenciando como valor dominante el término mercancía.Es ahora cuando entramos en relación con otros discurso que en otra ocasión ya describimos en palabras de Alberto Garzón. Afirmaba Marcellesi que “el crecimiento capitalista, el bucle de consumismo no vale… …. El círculo es creciente sin cuestionarse el tipo de ruptura y el tipo de consumo.” Entronca su discurso con el hecho de solicitar pleno empleo con jornadas de más de 30 horas semanales “es una aberración ecológica, y necesitaríamos tres planetas para conseguir estabilizar y continuar este sistema”Una afirmación contundente que lanzó Marcellesi se refería a tres premisas que veía en esta sociedad actual, por un lado “una aristocracia de los trabajadores” por otra “ una exclusión de desempleados” y finalmente “un precariado de trabajadores pobres”.Para solventar esta delicada y trágica situación que por su propio peso, podría caer de un momento a otro, Marcellesi propone la jornada laboral de 21 horas, ¿por qué 21? porque se encuentra en la mitad del porcentuaje de las horas remuneradas y no remuneradas y por un dato meramente numérico, al estar en el siglo XXI.

Sin embargo esta reducción de jornada, pretende no solo proteger al planeta sino que rompe con el círculo de empleo, consumo, productivismo. También solventaría el “Trabajo sombra” es decir aquellos desplazamientos que no cuentan en nómina pero son trabajo, en su sentido más estricto. Esta disminución de jornada:

– aumenta la justicia social
– reparte el empleo
– rebaja el estrés
– aumentaría el control sobre nuestras vidas
– Revaloriza el trabajo y el tiempo en si.
-Hace que prospere la economía
-Reduce los accidentes laborales
-…

El reparto de empleo, es crear una economía sin crecimiento, construyendo a la par un bienestar en la comunidad.  Un ejemplo claro, concreta Marcellesi, “es el estado norteamericano de Utah, donde han reducido en la administración pública la jornada semanal a cuatro días, por ese Trabajo sombra que por ejemplo a los trabajadores en Sevillla, les hace perder cerca de una hora al día.” No obstante, habrá una fuerte resistencia por parte de las empresas, de los propios trabajadores y de los políticos. De ahí que deba producirse una transición social, redefiniendo los términos: riqueza y necesidad. Cada ciudad debe redefinir sus indicadores sociales y económicos. Aunque sin duda, esta disminución de jornada, conlleva una redistribución de riqueza y por tanto una disminución también del salario. Por ello, esta apuesta decisiva, tendría que venir unido de un cambio en los hábitos de consumo y de los objetivos sindicales, a través de tejer redes, sinergia, relaciones, colaboraciones…

Sin embargo, Florent Marcellesi, apunta que la economía del bien común no es es camino pues “no profundiza y sólo está catalizada a través de una óptica empresarial”. Aunque esta alternativa teórica al capitalismo de mercado y a la macroeconomía, corresponde mayormente a una sociedad civil, a través de una reorganización de la sociedad a través de estructuras cooperativas y atendiendo a unos objetivos sociales y no especulativos.  

Un asunto problemático al que nos enfrentamos sin duda frente a esta disminución de jornada laboral, es la pérdida adquisitiva en un primer orden, sin embargo, una propuesta que debe ir anexionada a esta apuesta, debe ser la Renta Básica Universal, pues permite compaginar el tiempo de trabajo y el tiempo libre. Igualmente sería necesaria implantar una reforma fiscal y no solo financiar la Renta Básica universal con la erradicación de todas las ayudas, subsidios y pensiones, sino con una mayor tributación de los más ricos, sin relacionarla con el productivismo ni al empleo sino a la persona individual.



Otro sistema es necesario, porque hay que reiniciar esta democracia sin dudar que la economía también es ideología.

Anuncios

Una respuesta a “¿Es necesaria una jornada de 21 horas?

  1. Pingback: Trabajar menos, vivir mejor, preservar el planeta | Blog de un activista e investigador ecologista·

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s